Sobre esta página

En la presente selección de textos se encuentran bosquejados años de vida, en los cuales lo único que jamás me ha abandonado ha sido la inquietud poética. Las temáticas son variadas, pasando desde problemas hondamente cotidianos, para luego adentrarse en ciertas intuiciones filosóficas que han sido garabateadas en algunos versos. Su participación como lectores es de altísima importancia, puesto que ustedes son, al final de cuentas, quienes me ayudarán a configurar los libros que, a partir de este espacio en la red , proyecto para el futuro.
Bienvenidos
Mauricio Mena Iturriaga

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Amor incógnito


Anónima mía
no tengo cómo nombrarte
por eso te anhelo
con toda mi boca te anhelo
como palabra olvidada
o conjuro secreto

Anónima mía
he aquí mi cuerpo
tu único nombre
palabra encumbrada
en el deseo

¿qué fue de ti
antes de mis besos?

Anónima mía
escolta de mi insomnio
yo soy la sombra
que proyectan tus pasos
cuando vas por la vida
resplandeciendo

Anónima mía
flor en el desierto
eres clara
como un manantial
eres fuerte
como un recuerdo

¿qué fue de mí
antes de tus besos?

domingo, 13 de julio de 2014

Quizás


Quizás alguno de mis gritos
se ha hecho palabra
más allá de tu ausencia.

Quizás todas las respuestas
ahora tienen sentido pues
ya dejamos de preguntarnos.

Quizás no vale el mal rato
entender aquello
que nació para no ser entendido

Quizás nunca supo el viento
dónde fueron a parar
todos nuestros lamentos

Quizás detrás de todo esto
la nada nos observe
con una sonrisa en la cara

Y el absurdo mueva la cabeza
ante nuestra pretensión
de contradecir sus veredictos.

Trascendencia de la inmanencia


Tengo por certeza que tengo
en algún lugar de mi experiencia
lejos detrás del olvido,
más allá
           en los huesos
la respuesta a la inmanencia.

El problema es que la carne
           nunca es la carne
tal y como la pre
tendemos pues ella
          -en ella y con ella-

siempre nos supera
en su colosal ocurrencia

lunes, 30 de junio de 2014

Fumar


No hay nada como un poco de humo en la boca:
bestia rebelde esculpiendo la carne por dentro,
grafiti del fuego en su consecuencia,
espada al rojo vivo [Roma, valga decir. No se vaya
a creer que esto tiene algo de sádico
o masoquista] Lo que digo es que no hay nada
como algo de humo en la boca:
bosque del sur, vastedad del norte grande,
sal caliche, lluvia, sol, las manos cobijando el mate:
jaque mate a la nada, bocanada de sangre en acto,
de gema que gime en la tragedia de su tacto
con lo afuera, aquello que arde más allá
desde antes del humo, embrión de la tormenta
tabaco, cannabis sativa, hierba sagrada:
pensativa, positiva, consigna del encuentro…

No hay nada como un poco de humo en la boca.

miércoles, 25 de junio de 2014

Responso


Hoy han velado en Iquique
los restos mortales de Pedro Díaz
en la Parroquia Militar de Cavancha.

En el lugar se congregaron
familiares y amigos de los deudos
solidarios en el dolor que imperaba.

Yo he ido a dar mis respetos
pese a que nunca conocí al occiso
y poco sé de quienes hoy lo despiden.

Sin embargo aún me asombra
lo que vi en tan triste encuentro:
permítanme que les hable al respecto.

En la proa de la nave sagrada
yacía el féretro de don Pedro Díaz
muerto por causas naturales hace poco.

Le seguía en dirección a la popa:
su familia cercana, hijos, hermanos,
y amigos que el luto había convocado.

Imagínense cuál fue mi sorpresa
cuando posando mis ojos en lo alto
dos leves golondrinas de reojo vi volar

Reinas del envigado, soberanas
del viento, ¿qué hacen allá arriba?
¿No saben acaso que acá abajo lloramos?

El sacerdote continúa su prédica
entona con los fieles salmos y cánticos:
las golondrinas espantadas vuelan a saltos.

Ustedes hablan del cielo, ustedes
plomo tienen en los pies, pues llorando
permutan las alturas por el ancla del llanto

Ustedes ruegan a Dios, ustedes
mortales en el peso consumados, ustedes
nada saben del cielo que el Señor nos ha legado.


En verdad, decir qué pasó luego no sabría
aunque de poca importancia para el caso es aquello .
Yo aprendí de dos golondrinas el sentido de la arrogancia.

jueves, 15 de mayo de 2014

Bitácora del viento


Que la palabra siga su curso
arroyo dibujando el valle del silencio
fauna erguida en la cornisa del asombro
lepra del viento que pierde sus miembros

Que poco a poco mi palabra vaya creciendo
hollín apilándose en los pulmones del verbo
pátina de carne en la máquina del cuerpo

Que la palabra vaya creciendo
enredadera milenaria en el muro del tiempo
semilla arrojada en el surco del silencio
migajas de pan en el bosque del desconcierto

Que la palabra siga su curso
glaciares figurativos que el sol devasta
almanaque de la sangre reunida de los pueblos
punto suspensivo en la historia del gesto.