Sobre esta página

En la presente selección de textos se encuentran bosquejados años de vida, en los cuales lo único que jamás me ha abandonado ha sido la inquietud poética. Las temáticas son variadas, pasando desde problemas hondamente cotidianos, para luego adentrarse en ciertas intuiciones filosóficas que han sido garabateadas en algunos versos. Su participación como lectores es de altísima importancia, puesto que ustedes son, al final de cuentas, quienes me ayudarán a configurar los libros que, a partir de este espacio en la red , proyecto para el futuro.
Bienvenidos
Mauricio Mena Iturriaga

martes, 3 de mayo de 2005

Proceso Arte Callejero.

Me pasó que descubrí mi soledad como señal de que hay algo detrás de ella, en cierta manera entendí que el individuo al aislarse, al rechazar el proceso masificador de nuestra era, encuentra las vetas de su ser. De su Yo, como lo entendía Jodorowsky...quizás la tristeza es el momento más pleno del ser humano y, en este sentido, el miedo es igual, es como entenderse, escucharse en el bullicio del sistema.
En la soledad yace el individuo. Es curioso como se cuestionó lo etéreo de la teoría kantiana: la razón desde la razón. Vemos aun al hombre que no se siente; se piensa. Me turba sentirme y saberme infinito y no ver el infinito en el mundo.

Arte callejero.

La vida es el segundo que pasa
entre que estiramos la mano
y mostramos el sombrero vacío
esperando que la propina calle
los aplausos que nos apenan.

En la vida es ese sombrero, ese vacío en la mano, lo único cierto. Habita éste en lo tangible. Es necesario tomar por la fuerza nuestro cuerpo, dejar a la razón esperando la limosna en el baño de al lado y que, por mientras, nuestro cuerpo se masturbe feliz, enterrándose las uñitas de vez en cuando. En verdad nunca me he sentido mal; me he sentido infinito.

1 comentario:

Pipe Ríos dijo...

¡Bien hombre! Bienvenidos al Club de los Corazones Solitarios del Sargento Blog. La verdad es que yo conocía tus textos, y qué bueno que ahora otros tengan la posibilidad de navegar por la desazón y riqueza de tus versos. Ánimo y constancia con esta nueva manera de ejercitar la literatura -muy acorde a los tiempos, por lo demás- y te lo garantizo: los blogs le están quitando amplio terreno a los psicólogos.